Ingredientes
- 1 pargo rojo de 2 kg.
- 4 patatas
- 1 cebolla grande
- 3 dientes de ajo
- 1 vaso de algún vino blanco gallego
- 1 limón
- 150 ml de aceite de oliva virgen (chorrito para el pargo y el resto para pasar las patatas y los ajos)
- Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
- Pan rallado para espolvorear encima del pargo
- Perejil fresco picado
Preparación del pargo
Compramos un pargo grandecito y lo limpiamos de vísceras y escamas (o pedimos al pescadero que lo limpie).
Ya en casa repasamos el pescado para eliminar posibles restos que pudieran haber quedado, salpimentamos por el interior de la barriga y reservamos.
Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas no demasiado finas, de unos 5 mm de grosor. Ponemos a calentar aceite de oliva virgen extra en una sartén grande, añadimos las patatas y las freímos hasta que empiecen a dorarse.
Retiramos sobre papel de cocina y reservamos.
En una bandeja apta para el horno echamos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y colocamos el pargo encima.
Hacemos dos incisiones con un cuchillo en el lomo del pargo e introducimos una rodaja de limón en cada una.
Cortamos la cebolla en juliana y la añadimos a la bandeja del pescado, así como el perejil troceado.
Horneado y final
Precalentamos a 200º C durante 10 minutos antes de meter el pargo.
Regamos el pescado con el zumo de limón, el vaso de vino y salamos. Finalmente espolvoreamos el pargo con pan rallado y horneamos a 180º C, con el horno previamente caliente, durante 30-35 minutos. Si vuestro pargo es de casi 2 kilos, si pesa 1 kilo bastarán unos 20-25 minutos. Para más peso (gran ejemplar tendréis en vuestras manos), calculad 12-15 minutos más por kilo.
Lo pondremos en la bandeja del horno en la parte del medio, ni muy arriba ni muy abajo. Con calor arriba y abajo, sin aire caliente. Así os quedará perfecto.
Recordad que cada horno es un mundo y son tiempos orientativos (por eso el margen de tiempo de 5 minutos). Vuestro horno lo conocéis vosotros mejor que nadie.
Mientras se va horneando el pescado sofreímos en una sartén los 3 dientes de ajo enteros con 4 ó 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, hasta que estén doraditos, teniendo cuidado de no quemarlos.
Al cabo de los 15 minutos retiramos la bandeja del horno y añadimos las patatas reservadas.
Vertemos sobre el pescado el aceite y los ajos. Volvemos a meter al horno y seguimos horneando 15 minutos más.
Las patatas cocinadas así toman un sabor espectacular con aroma de limón.
Servimos el pargo bien caliente en trozos generosos que hemos cortado con cuidado para que no se deshaga y las patatas con parte del jugo que ha soltado el pescado.
